martes, 20 de julio de 2010

feliz cumpleaños


Javier iba a cumplir un año más y se miraba detenidamente en el espejo, antes de afeitarse, no podía quejarse con sus casi cuarenta y seis años, había vivido la vida, no le faltaba dinero, hacia lo que le gustaba y su relación con las mujeres era perfecta, sabía que había dejado pasar a la mujer de su vida varias veces, pero era el pago a un trabajo que le gustaba tanto como vivir.
Pensaba como celebrarlo y llamo a su amigo Brian, un psicólogo italiano, algo más joven que él y con un carácter un tanto arisco, se lo pasaban bien y era un día perfecto para una salida nocturna y unas copas, no todos los días se cumplen esos años.
A la hora y media estaban los dos en el pub de siempre, Roberto el barman, sabía perfectamente los combinados que a ambos les gustaban y a ellos, no tener que pedirlos.
Al final de la barra una mujer morena les observaba y susurraba con otra bastante alta, mas desgarbada y con un rostro frio, que les hacia sonreír al imaginar lo que ambos solían imaginar, posiciones horizontales y humedad en el ambiente.
Les invitaron a la siguiente copa, era el momento de la caza y captura y lo divertido del caso era que no sabían si serian los cazadores o los cazados.
Cuando se cerraban las puertas del pub y Roberto les invitaba a irse, solo quedaban los cuatro y ninguno de ellos sabía cuánto alcohol había metido en el cuerpo, ellas también celebraban algo, el cumpleaños de Lidia, la más delgada y alta.
Salieron y Raisa, la morena les invito a su casa, estaba cerca y tenía alguna botella de cava en la nevera, todos sabían que se estaba proponiendo y claro que asintieron, era una noche divertida y con ganas de sexo por parte de los cuatro.
Javier y Raisa entablaron conversación muy pronto y sus amigos se estaban comiendo la boca descaradamente en el ascensor, cuando a ella, le sonó el busca, era medico y con una sonrisa se marcho por las escaleras, dejando al italiano con la boca abierta y la entrepierna demasiado dura como para quedarse solo,
No sabía ni la forma ni el momento cuando los tres estaban sobre una gran cama y Raisa desnudaba a su amigo dejándolo a él de lado y sin saber por dónde acariciarla, cuando se atrevió a pasar sus manos por la cintura y buscar sus pechos, unos enormes pechos que él nunca había tocado, por alguna razón las mujeres con las que se acostaba era de pechos pequeños.

Era el comienzo de la noche de su cumpleaños y prometía cuando Raisa jugaba con su pene ya erecto y dejaba que el italiano le mordisquease el clítoris….

Pequeños jadeos se escapaban de ella y se comenzaba a retorcer, nunca la habían tocado cuatro manos masculinas y siempre había jurado que no era algo que buscaría, cerro su mente y se dispuso a disfrutar de aquel amasijo de caricias y fluidos.
Ambos acercaron el pene a su boca, no cabía si lamerlos o introducirse alguno hasta la garganta, ambos eran rosados y apetecibles, ellos se dieron cuenta de la indecisión y uno de ellos, no sabía exactamente quien, se bajo e busca de su coñito y comenzó a lamérselo, notaba perfectamente como introducía la lengua en su vagina y sus dedos comenzaban a acariciarle el ano, la sensación casi la hace gritar, no resistiría el orgasmo y casi no habían comenzado, cuando se introduzco el otro pene en la boca, le apetecía mucho correrse en la boca de uno de ellos mientras su garganta estaba siendo bombardeada….


Venus

1 comentario:

  1. priapo, agradace tu felicitacion y esta seguro que algun dia se cumplira tu deseo.Raisa sera feliz como y donde quiera.
    se feliz

    ResponderEliminar