lunes, 27 de septiembre de 2010


Andrés termino el mail a su amiga y se dispuso a irse un rato a la cama, ya había desayunado pero necesitaba descansar los ojos, no había dormido mucho, se desnudo, se metió en la cama y se tapo con la sabana, quería pensar en ella, deseaba dormirse excitado y soñar con un orgasmo compartido, su mente comenzaba a alimentarse de los recuerdos, de momentos, cuando se quedo dormido.
Sintió unas manos en su pecho, estaba hacia arriba y entre abrió los ojos, era ella, sonreía y besaba sus pezones, la volvían loca porque eran duritos y algo más largos de lo normal, le pasaba la lengua y mordisqueaba mientras sus manos acariciaban su piel y sentía sus pechos en el ombligo, su pene ya estaba erecto, el calor de la piel y el sentir un cosquilleo en el pezón lo ponía a cien...
Ella continuo besando su cuerpo bajando pro su estomago y masajeando su pene con los pechos, deseaba que bajase, sentir su lengua sobre él, sabía que lo haría pero tenía prisa por sentirlo dentro de su boca.
Ella se acerco, lamio la ingles, los testículos, el tronco del pene y pasaba la lengua de abajo arriba, regresando a las ingles y a los testículos, su deseo se hacía cada vez más grande y cogió su cabeza para animarla a metérselo de una vez en la boca, pero ella lo miraba y sonreía, quería que se lo pidiese y continuaba jugatenado con la lengua y humedeciendo con su saliva el pene que ya estaba enorme.
Andrés lo cogió con la mano y se lo acerco a los labios, mientras le decía: - cométela. Métetela en la boca, quiero correrme...
Ella le obedeció, se la metió en la boca y su lengua jugaba dentro de ella, succionándola y estirándola dándole masajes que lo llenaban de placer, su sexo estaba a punto de explotar cuando ella se lo saco de la boca y se sentó sobre él, cogiéndole las manos y comenzando a cabalgar.
- Quiero follarte- le dijo, quiero hacer que tengas un orgasmo con mis movimientos y quiero tenerlo a la vez que tu.
Casi no pudo terminar de decirlo cuando comenzó a gemir y a cabalgar cada vez más deprisa, ambos comenzaban a correrse juntos y gemían sin dejar de moverse.
Andrés se despertó, había tenido un orgasmo, se había corrido en sueños, aunque le parecía tan real, que aun sentía el olor de ella en su cuerpo, en las sabanas, se levanto y se dio una ducha, instintivamente se sentó al ordenador para enviarle un mail;
Hola nena:
No sabes lo que he soñado, era real…
Cuando apareció un sobrecito en su pantalla, le había llegado un correo de ella, no se lo podía creer, dejo de escribir y comenzó a leerlo…

Andrés había terminado el mail a su amiga y se dispuso a irse un rato a la cama, ya había desayunado pero necesitaba descansar los ojos, no había dormido mucho, se desnudo, se metió en la cama y se tapo con la sabana, quería pensar en ella, deseaba dormirse excitado y soñar con un orgasmo compartido, su mente comenzaba a alimentarse de los recuerdos, de momentos, cuando se quedo dormido.
“Siente mis manos en su pecho, abre los ojos y mírame, sonrió al besar tus pezones, me vuelven loca al sentirlos duros, y son especiales, diferentes, me gusta pasar la lengua y mordisquearlos mientras acaricio tu piel y sientes mis pechos en tu ombligo, tu pene ya estaba erecto, el calor de la piel y el sentir un cosquilleo en el pezón te está poniendo a cien...
Ahora continuo besando tu cuerpo bajando por tu estomago y masajeando tu miembro con mis pechos, deseas que baje un poco más, sentir mi lengua sobre él, sabes que lo hare pero tienes prisa por sentirlo dentro de mi boca.
Me acerco, lamio tus ingles, los testículos, el tronco del pene y paso la lengua de abajo arriba, regresando al mismo lugar, tu deseo se hacía cada vez más grande, comienzas a sudar y coges mi cabeza para animarme a meterlo de una vez en la boca, pero te miro y sonrió, quiero que me lo pidas y continuare jugando con mi lengua y humedeciéndolo con su saliva hasta que tu pene esté a punto de explotar.
Andrés lo cogió con la mano y se lo acerco a los labios, mientras le decía: - cométela. Métetela en la boca, quiero correrme...
Obedezco, lo meteré en mi boca y mi lengua jugara dentro, succionándola y estirándola dándole masajes que te lleven al sumo placer, tu sexo está a punto, tu corazón se agita y palpita muy rápido, la sangre se comienza acumular cuando salto sobre ti y me penetro con tu pene mientras te digo:
- Quiero follarte- quiero hacer que tengas un orgasmo con mis movimientos y quiero tenerlo a la vez que tu.
Casi no puedo terminar de decírtelo cuando comienzo a gemir y cabalgo cada vez más deprisa, ambos comenzamos a corrernos y gemimos sin dejar de movernos.
Andrés se despertó, había tenido un orgasmo, se había corrido en sueños, aunque le parecía tan real, que aun sentía el olor de ella en su cuerpo, en las sabanas, se levanto y se dio una ducha, instintivamente se sentó al ordenador para enviarle un mail;

¿Se puede tener la misma excitación, el mismo orgasmo en camas separadas y al mismo tiempo? ……ser mal@s e intentarlo….

Venus

sábado, 25 de septiembre de 2010

una clase "teorica" II


Al salir del bar., él le pego un fuerte azote en el trasero. Su grito nunca se escucho, pues su boca se ajusto a la de ella y sus manos se deslizaron por su cuerpo hasta su trasero, atrayéndola hacia él.
- Nena hoy te escocerá el coño.
Frente a ellos apareció un hotel.
Mientras ella pedía una habitación, las manos de el recorrían su espalda, pasando por su culo y entrando entre los pliegues del vestido rojo.
Entraron en el ascensor, él rodeo su cuerpo oprimiendo sus pechos y oprimiéndola hacia él para hacerle sentir la potencia de su polla. Sus labios se pegaron a su oreja y en un susurro le dijo.
Nena hoy veras el cielo.
Entraron en la habitación, el acerco su boca a su cuello observando cómo se erizaba su piel. Sus manos desabrochaban lentamente los botones del vestido. Lentamente lo dejo caer, mientras sus dientes recorrían su cuello.
Ella se retorcía como una adolescente, sus manos recorrieron su espalda, desabrocharon el sujetador. Su boca recorrió la espalda, mientras una mano bajaba la tanga, la otra se adentraba en su coño. Le dio la vuelta y la apoyo contra la pared. Cuando hubo bajado la tanga, cogió su pierna la puso en su hombro y su lengua busco el clítoris.
Nada más tenerlo en su boca, ella agarro su cabeza con sus manos, a la vez que su cuerpo subía y bajaba, buscando el placer de sus dedos.
Su cuerpo no aguanto mucho y una corriente eléctrica lo recorrió, a la vez que un grito salía de su garganta.
Mientras su cuerpo temblaba, sus manos asían con fuerza la cabeza del contra su sexo. Estaba caliente como una perra y solo quería disfrutar.
Mientras ella temblaba, el la cogió en sus brazos y la acerco a la cama sus bocas se juntaron, mientras sus manos recorrían sus cuerpos. El sabia que quería su polla, pero tenía que hacer que le pidiese, que le suplicase.
Su boca recorrió nuevamente su cuerpo en un lento vaivén el que ella se estremecía sin parar. Por fin la lengua alcanzo su objetivo, el clítoris. Sus pausados movimientos hicieron que ella entra en juego. Sus piernas rodearon su cuello intentando que la lengua fuese más rápido. Aunque no le importaba su lentitud, la estaba disfrutando como nunca.
Un rico calor recorrió su espalda, su cuerpo se arqueo para recibir esa lengua lo más fuerte posible. Hasta que otro orgasmo rompió en su cuerpo, sus piernas rodearon su cuello atrayendo hacia el sexo. Así pudo disfrutar de cada segundo de ese orgasmo.
Príapo

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Una clase "teorica"


Ella escribía mientras esperaba en un café, habían quedado con la escusa profesional y sabiendo que les apetecía verse, pero eso la ponía nerviosa, ni era su modus operan tus ni sabia como podía terminar el día, lo que si tenía claro es que él le atraía de un modo bestial.
No era un hombre cualquiera, su inteligencia la deslumbraba, su modo de hablar, el movimiento seguro de sus manos, su mirada la intimidaba, seria por sus grandes ojos negros.
El llego con una sonrisa y la beso en la mejilla, sentándose frente a ella.
-¿Qué escribes?
- Un artículo latoso, sufro mucho, en pocas palabras debes contar demasiadas cosas y encima llegar al personal.
-bueno, eso pasa en toda la literatura, los grandes espacios de letras aburren y lo breve si bueno, dos veces breve.
Ambos rieron, sin dejar de mirarse.
Él le pregunto sobre que escribía y ella le narro por encima de que se trataba:
- Hablo de las formas de hablar de los jóvenes y el sexo.
-No hay mucha diferencia en la edad- respondió el…
Ella le explico que era difícil ya que no tenía experiencia en ese vocabulario, y le era difícil preguntar…
-¿Nunca te han dicho, un: follemos, quiero comerte el coñito, o cómeme la poya, nena?
Su cara se comenzó a poner más roja que el vestido que llevaba, casi no podía mirarlo a la cara, no por vergüenza si no porque le avergonzaba decir que en su madurez nadie le había dicho algo así en la cama.
-No, nunca, ahora me planteo si es mejor o peor, el haberlo experimentado.
El se levanto y se sentó a su lado, le agarro por detrás mientras le comenzó a acariciar muy suavemente la espalda, jugando con su piel y el dedo y le dijo:
- Escribe, hagamos una lista de palabras de las que se dicen en un polvo, no me meteré con el amor, que también es factible, todo cabe en una relación, pero centrémonos en el polvo…. Simple y limpio sexo, todo lo sucio que dos lo deseen.
Ella comenzó a escribir intentando que no se notase su nerviosismo, la había comenzado a excitar y él en el fondo lo sabía.
-Quiero follarte poco a poco hasta que tus gritos se ahoguen al tener varios orgasmos seguidos.
-Quiero bajar a tu sexo, húmedo ya por mis dedos y lamerlo, despacio, suavemente, sentir como humedeces mi cara y llenas mi boca de tus flujos al correrte, pidiéndome que no pares, que no deje de comerte, llamándome cabrón por el placer que te estoy dando.
-Quiero que me pidas que te penetre, que te embista hasta dejarte exhausta, que acelere el ritmo y no te deje parar y que me pidas por favor que no pare de follarte mientras te digo al oído: se que te gusta nena, sé que esto te gusta y quiero que me lo digas.

Ella no dejaba de escribir sabiendo la tensión que se creaba entre los dos, podían subir la temperatura del local y nadie se había dado cuenta.
Él le quito el cuaderno y la pluma y le dijo;
-Ahora tu, tú me dictas y yo escribo, venga inténtalo…
Y a su vez metió su mano entre los muslos de ella y los acariciaba con movimientos que se acercaban a su entrepierna.
Ella se mordía los labios, sería capaz? Se preguntaba en silencio mientras su puño se cerraba buscando el apoyo necesario para comenzar hablar.
-Quiero…. Quiero…. Que me des tu poya, dura ya solo de pensar que quiero comérmela, meterla en mi boca y subcionarla hasta exprimirla.
-Quiero que gimas si te gusta, agarrando mi cabeza y moviéndola sin soltarla porque no soportarías que dejase de mamártela.
-Quiero meterla entre mis pechos y mientras la lamo, masturbarte.
-Quiero…. Que me digas al odio lo que quieres que te haga, lo que te gustaría escuchar y el deseo que tienes de follarme….
El dejo la pluma y se acerco a su oído, besando su cuello.
-Quiero salir de aquí, buscar un lugar tranquilo y desnudarte poco a poco, n o sé si podre, porque me muero de ganas de estrujar tus pechos y morder tus pezones.
Ella sonrió y le respondió:
-lo tendrás difícil porque quiero que me folles pero no antes de que te corras en mi boca y me llenes de tu leche, no pienso dejarte descansar, y cabalgare sobre ti hasta que vuelvas a correrte, simplemente para que nunca olvides este primer y último polvo que echaremos….

Ambos sonrieron, se levantaron y salieron del local, el cuaderno se quedo sobre la mesa, cuando el camarero lo recogió para entregarlo y en el primer golpe de vista se lo pensó mejor y se fue con él al office…


Príapo y Venus

jueves, 2 de septiembre de 2010




Helena había tenido unos días nefastos, mucho trabajo, los ánimos por el suelo y una regla que la hacía parecer una adolescente, con molestias y sin ganas de nada…
No sabía nada de él, ni siquiera si quería volver a saber de ella, le había dicho que tranquila, que regresaría de su viaje pero el paso del tiempo hacia que cada hoja del calendario que rompía se convirtiese en un contra esperanza.
Su mente le repetía “si tiene que volver, lo hará, no lo dudes, tu no dudas, eres segura, y además ni siquiera sabes si lo quieres” así que al salir del trabajo al medio día, se dirigió a casa, se quito la ropa que había llevado al trabajo y se fue al baño, se había duchado hacia menos de cuatro horas pero su cuerpo necesitaba más agua, sobre todo lo que necesitaba eran mimos y estaba dispuesta a dárselos.
Rasuro su sexo despacio, con mimo, no le gustaba sentirlo con vello y se metió en la ducha, no abrió el agua caliente, quería sentir su piel helada y el golpe del agua endurecer sus pezones, ciertamente estaba despertando el deseo que llevaba dormido días.
Se envolvió en una toalla y no se seco, le gustaba sentirse húmeda, subió a su dormitorio y se tumbo en la cama, abrió el cajón de su mesilla y saco un pequeño embase de lubricante aunque no le hacía falta y a su amigo favorito, un vibrador de silicona que le levantaba el ánimo en muy poco tiempo.
Lo puso en marcha y se lo introdujo hasta el fondo de su vagina, dándole a la mayor velocidad a la vez que el anexo comenzaba a estimularle el clítoris, sabía que no podría aguantar mucho, ni recordaba el último orgasmo y aun así, pellizco su pezón para subir el nivel de placer.
No pasaron ni tres minutos cuando ya gemía de placer intentando alargar un orgasmo demasiado intenso y rápido, echaba de menos sentirse penetrada y recordaba unos de los momentos pasados con el….
Cerró los ojos relajada y se quedo dormida….
Pasaron dos horas y despertó con un sobresalto, el orgasmo había sido enorme y placentero cuando se dio cuenta que llegaba tarde al trabajo y que este segundo orgasmo había sido soñado, una enorme cama blanca, unos brazos que le cogían los pechos y ella cabalgando sobre el pene erecto de él, era tan real que estaba aturdida cuando se vistió y salió corriendo hacia el trabajo.
Sonreía, sabía que el sonreiría por haberse mimado así y haberlo hecho pensando en él, porque la distancia no importaba, el placer recordaba que la mente es poderosa y más si está llena de recuerdos…


Venus